Hubo un tiempo lejano en el que la gente carecía de teléfono móvil, en el que las cabinas eran las dueñas de las conversaciones callejeras y en el que las madres se preguntaban por la noche dónde estarían sus hijos. Este tiempo, en realidad no tan lejano, voló con la llegada de los teléfonos móviles.
Quizá dentro de unos años alguien haga una reflexión parecida referida a la música tal y como la conocemos hoy. Durante la visita de Esperanza Aguirre a ‘Hoy por Hoy’, la dirigente popular nos mostró sus habilidades musicales con el iPad. La tecnología ha avanzado mucho desde la aparición del primer teléfono móvil y Apple se ha encargado de liderar esa revolución. Desde que la manzana mágica incorporase simuladores musicales en sus teléfonos apenas han pasado unos años, pero ya han surgido las primeras bandas musicales cuyos únicos instrumentos son sus teléfonos.
Entre las bandas tecnológicas destaca la iBand, un trío austriaco de Viena que desde hace unos años triunfa en Internet con un par de temas originales compuestos por ellos para que suenen en sus teléfonos. La iniciativa tuvo gracia y YouTube se llenó de aspirantes a creadores tecnológicos. Hoy en día puede sonar a chiste, a una afición como la de Esperanza Aguirre, pero la creatividad y la imaginación pueden dar pie a insospechados productos, y lo que hoy es sorprendente y diferente puede ser lo común en unos años. ¿Hace cuánto tiempo que no buscan una cabina?
La música y la telefonía ha tenido una estrella relación, hace más de una década aparecieron códigos en Internet que introducías en el teléfono para crear melodías para los tonos de llamada, luego aparecieron los polítonos y las canciones estrella llegaron a los teléfonos. Más tarde llegaron los cascos, las radios, las tarjetas de almacenamiento, las memorias internas, después se perfeccionó el sonido, se prolongaron las baterías, se perfeccionaron los altavoces, y de pronto un día vas por la calle y un invasor viola tus oídos con un tema de reggaeton que sale de un teléfono. La evolución ha sido tan veloz que cuesta recordar como era la tecnología hace quince años. La intriga es ver en que medida afectará la tecnología a la música.
dissabte, 9 d’octubre del 2010
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